domingo, 6 de junio de 2010

“Ernesto, me tenés podrido”

Respuesta de Barragán a Ernesto Tenembaun

Ernesto, me tenés podrido. La vez pasada contesté tu columna porque me citabas directamente aun sin nombrarme. Y esta vez lo hago porque, otra vez sin citarme, leo en tu nueva columna que versa sobre qué es ser periodista: “en estos tiempos en los que se pretende instalar que la única manera digna de serlo (periodista) es recibir una paga –directa o indirecta– del Gobierno y repetir que todos los periodistas son títeres, y que todos los opositores son malísimos y que todos los oficialistas son realmente brillantes”.

Me tenés podrido, Ernesto.

Porque yo recibo una paga “indirecta” del Gobierno, de la misma manera que lo hacen mis compañeros de programa, una paga que recibimos para criticar cómo se maneja el periodismo cuando las papas queman. Porque ahora las papas queman, Ernesto. ¿Sabés por qué? Porque el grupo económico –que a vos te da tu paga– cuando deba atenerse a nuevas normas elaboradas, dictadas, sancionadas y aplicadas democráticamente perderá gran parte de sus negocios. Y estos negocios incluyen el gran negocio de monopolizar el relato de la realidad.

Ya sé que eso no es cierto para vos que no creés que TN, los noticieros del 13, y demás parlantes, hayan saboteado la 125, ni que hayan saboteado el pago de deuda con reservas, a Marcó del Pont, la estatización de las Afjp, todos los viajes diplomáticos, ni que inventen que Carrió es una política lúcida, ni que bombéen la AUH, ni que reprochen (y tergiversen) día a día cada dicho de la Presidenta, ni que tilden de mentira cada anuncio oficial, ni que llamen “piquete” o “caos de tránsito” a toda expresión social… y la lista es interminable, Ernesto.

Porque aunque vos no lo creas la mayor empresa periodística del país –que es en la que trabajás– no para ni un segundo de maquinar para imponer su verdad. Que no es una verdad cualquiera (todos tenemos una) sino la verdad de un grupo económico que intenta sobrevivir cuando las papas queman. Y las papas queman, Ernesto. Porque además esa empresa que paga tu sueldo nació, creció, se desarrolló y se volvió hegemónica entre sus competidoras de manera tan oscura que hasta parece que las torturas fueron parte de su fundación. ¿Pensás que lo de Papel Prensa es otra manipulación?

Y esa empresa, esa que vos no creés que esté fuera de sí para autoconservarse, tiene el problema de que su dueña podría ser apropiadora de hijos de desaparecidos. Tanto podría serlo que hace nueve años que está evitando la resolución del caso.

Entonces, Ernesto, me tenés podrido. Porque la máquina periodística donde trabajás está puesta al servicio de evitar a cualquier costo que se compruebe el delito de apropiación de personas, el delito fundacional de Papel Prensa, y que se aplique una ley democrática que choca contra su funcionamiento hegemónico. Esa empresa periodística usa al periodismo como una palanca para sobrevivir como empresa comercial.

Y hablás de periodismo y dignidad, Ernesto. Y te enojás con quienes señalamos esto, y te tomás el trabajo de encontrarle virtudes a Majul, a Morales Solá, y a Santoro. ¿Qué tal si buscás algún delito resuelto por el Fino Palacios, o si te acordás de lo bien que hizo Menem en sacar el servicio militar, de contar que Neustadt le dio trabajo a un adolescente y hombre de bien Carlitos Ulanovsky, o que Cecilia Pando es una mamá copada?

Tu idea es que nada es blanco o negro, que todo es un poco de todo, que las cosas no son tan claras, que no hay buenos ni malos, que nadie es dueño de la verdad, que no se puede tirar la primera piedra y un montón de clishés más para explicarte a vos mismo que el mundo es un lugar inasible, gelatinoso, donde todos somos más parecidos que diferentes. Pero las papas queman, Ernesto. Hay cosas que están cambiando y hay quienes quieren que cambien, y otros que no. Y habemos quienes ponemos la cara para que las cosas cambien, y nos sentimos en el lugar correcto.

Yo soy uno de esos que cobra, como decís vos, “indirectamente” del Gobierno. El mismo Gobierno que paga a los maestros para enseñar, a los médicos para curar, a los policías para cuidar, y a mí para que pueda pensar sin las presiones de las buenas empresas. Que son buenas, pero a veces se vuelven demasiado poderosas. Y me pagan, me pagan con menos ceros de los acostumbrados en la tele. Como para que ese dinero no me genere un amor desmedido por quienes me pagan. Ese amor, ese Síndrome de Estocolmo que a veces viven los periodistas estrellas, engordados desmesuradamente para que hagan suya la lógica empresaria del millón, el dos, el tres, y el infinito.

Porque las papas queman, Ernesto.

Por eso cuando decís: “Ojalá el periodismo no se transforme en la mediocridad de cobrar un sueldo en el Estado para elogiar al Gobierno y detractar a sus críticos”, yo siento que forzaste una abstracción que no abunda en honestidad intelectual.

¿De qué críticos al Gobierno hablás? ¿de Magnetto? ¿de la Sra. de Noble? ¿de Mariano Grondona? ¿de Blank? ¿de Kirschbaum? Ya lo sé, no te gusta que se ataque a la gente, porque nadie es un “malo absoluto”. Pensás que eso es berreta, de barricada, es la lógica del amigo/enemigo. Una baratija dialéctica para engañar a los incautos.

Pero la mediocridad de cobrar un sueldo del Estado para elogiar al Gobierno, es muy parecida a la grandeza de cobrar de Clarín para elogiar a Clarín.

¿Estoy loco, o alguna vez te escuché elogiar a Clarín porque ahí trabajás en libertad?

Yo no creo que por eso seas un mediocre ni un héroe. Tendrás alguna buena razón para querer estar ahí, pero para eso necesitás olvidarte que estás en un lugar donde hoy el periodismo se pasa por una picadora de carne. Y donde tu libertad individual en el mejor y más triste de los casos sirve como el aceite que lubrica a la máquina de desinformar. La máquina de proteger a la máquina.

¿Creés que en Mitre me querrán dar un programa a mí? ¿Y si voy con Pablo Llonto? ¿O a Sandra Russo, o a Galende para escuchar “todas las voces”?

Me tenés podrido, Ernesto.

Mis elogios al Gobierno los hago desde antes de estar donde estoy. Los hacía gratis. En realidad esos elogios los pagué de mi bolsillo. Los pagué con alguna oportunidad de trabajo perdida. Y mis críticas al Gobierno las hago entre amigos, porque el espacio que tengo en la tele. prefiero usarlo para criticar a quienes no quieren nada de lo bueno del Gobierno. ¿Te parezco muy indigno?

Tu columna habla del Día del Periodista, y escribís “en estos tiempos me vienen a la memoria muchas de las historias valientes, íntegras y conmovedoras…”.

Mirá, Ernesto, en estos tiempos para el periodismo las papas queman, y no me parece conmovedor haberse quedado bajo el ala de la corporación periodística más poderosa que existió en el país. Corporación que a tu mencionado diario Di Presse, seguramente –y como es su estilo– no le haría la vida fácil.

A mí, como a vos, me encantaría que hubiera más de un buen diario escrito en idisch, diarios en mapuche, en guaraní, diarios de derecha, diarios zurdos, diarios fachos, diarios brillantes, y diarios mentirosos también.

Por eso defiendo la ley de medios, y por eso estoy orgulloso de estar en Canal 7.

Por eso me tenés podrido. Porque las papas queman, y vos seguís mirándote el ombligo. Porque nos agarró una granizada, y vos pensás que hay gente mala que te tira piedritas blancas. Y es que graniza, nomás.

Porque el clima a veces cambia, te guste o no te guste.

El Argentino

14 comentarios:

Anyuletta dijo...

Y pegue y pegue!

PD.: hay que ser para encontrarle algún mérito a Majul

Anónimo dijo...

"Porque las papas queman, y vos seguís mirándote el ombligo..."
Esa frase resume perfectamente lo que pasa con TNenbaum, que hace meses viene publicando fatigosas columnas sólo para justificar su incómoda posición.

A.C.Sanín dijo...

Agradezco la publicación porque no podía encontrar el texto. Es muy bueno. “Ojalá no se cierren. Ojalá el periodismo no se transforme en la mediocridad de cobrar un sueldo en el Estado para elogiar al Gobierno y detractar a sus críticos“. En fin, una típica respuesta proyectiva y culposa. Tenembaum cerró filas con la más poderosa maquinaria de manipulación informativa que ha conocido nuestro país y (para salvarse) pretende detractar a todos quienes se atreven a oponerse al discurso hegemónico del Grupo que lo tiene a sueldo. ¿Qué le pasó? Una pena.

DIEGO dijo...

tenembaum es un tipo mediocre y muy ambicioso con la guita y el espejo.

perdió como ruiz guiñazú, cualquier posible vínculo con los derechos humanos que pudiera haber pretendido en algún tiempo.

tiene tres o cuatro muletillas del tipo "no es tan así" (todo es grisesito...), "es mucho más complejo" (lo que decís es una pelotudez pero no puedo rebatirlo...), "de un lado y del otro se tiran bombas" (matan diez a uno los israelíes pero computan igual...).

es el clásico neustadt light que no se banca que uno diga que es de derecha.

le echó flit hebe de bonafini, es mala palabra para todos los tipos que de verdad luchan por los derechos humanos, a los movimienos populares sólo puede ir en cartel con la boca tapada por un dólar.

se calla todo lo que un buen periodista diría.

tenembaum, me tenés repodrido.


diego quiles

DIEGO dijo...

y una más sobre el tipazo e inteligente barragán.

así como un israelí vale por diez o cien palestinos en la valoración de tenembaum, un tenembaum no cotiza frente a un barragán...

tenembaum está totalmente devaluado y sólo cotiza en la gansteril bolsa de clarín.

Emi dijo...

Bernesto Nestelbaunm es el peor traidor de todos, porque simulaba ser nuestro y sabe lo que nos duele, y golpea abajo del cinto. La mochila de traidor la lleva para siempre. Va a morir solo como Bernardito chupandole el culo a algun poderoso de turno,indigno , cada día más parecido a Magneto.Palida metamorfosis , para parecerce al amo y ser aceptado ...es cruel como solo un traidor puede serlo.

Politico Aficionado dijo...

Es realmente patético E.T., apostaría que su periodista preferido es Andrés Oppenheimer.

InK dijo...

Q grande Barra! un fenomeno.
Ernestopito encerrado en su laberinto de dolares.

Comandante Cansado dijo...

Esto es buenísimo.

Anónimo dijo...

Insoportable con sus repetidos, grises, hace rato que lo salteo en la 23. Aguanten 678! Feliz día a los blogueros!

Anónimo dijo...

Simplemente MAGNIFICO, gracias!!!

Anónimo dijo...

Barragán…en qué berenjenal te has metido muchacho… yo te escuché durante años con Adolfo Castello, Lorena Masiel y finalmente con Halperín en Radio Mitre, hasta que, para brillo de tu dignidad, te quedaste fuera del multimedio que te cobijó en tus años mozos. Y hoy te veo, tan creído de que tu guitarrita es un fusil, apuntando contra empleados del mes, como quien no alcanza a darle al doberman y cascotea a los pichichos… apuntando contra colegas, qué miserable hermano, qué buchón. Si yo tengo problemas con colegas, lo arreglo en privado, no armo semejante puterío. Me pregunto qué consejos te hubiera dado el gran Adolfo, digo, sobre los peligros de la alcahuetería; en fin, lo asombroso es que no le hayas dedicado nunca una cancioncita al pusilánime de Orlando Barone, que desde el ’76 al ’82 laburó en CLARÍN (¡!) y durante los noventa en Ámbito Financiero y La Nación (¡!) Eso sí, tengo que reconocerles que disfruto mucho de los informes donde ponen en evidencia las escandalosas omisiones del monopolio Clarín, y lo digo sinceramente, en serio se los reconozco; aunque creo que vale la pena que consideren de vez en cuando, que del otro lado no somos todos idiotas, y algunos nos damos cuenta del laburo vergonzoso que también hacen Uds. (678) al editar y tergiversar miserablemente los enunciados de los que no están alineados o simplemente se les plantaron en contra (con o sin monopolio detrás); en ese sentido son idénticos a Clarín, sólo que a 678 le falta ponerle una estrella en el pecho a todo el que parezca opositor o no demuestre genuina alegría por la gestión de Cristina, lo de Clarín es indefendible, pero lo de Uds es un mamarracho, utilizan las mismas engañifas discursivas que los que dicen combatir por desinformar, manipulan todo, editan maliciosamente y omiten tantas vergüenzas como sus enemigos. En cuanto al párrafo donde creés dar una lección de ética periodística: “Y mis críticas al Gobierno las hago entre amigos, porque el espacio que tengo en la tele. prefiero usarlo para criticar a quienes no quieren nada de lo bueno del Gobierno.” Lo que estás describiendo no es periodismo, se llama Militancia genuflexa, por eso indigna que se te pague con los impuestos, porque lo de Uds. es un espacio de militancia, entonces que en todo caso lo pague el partido, como hacen con los barras ¿viste? y ojo, lo digo consiente de todo lo bueno e interesante que puede tener ser espectador de un fenómeno de militancia mediática, incluso para uno que no milita, para uno que ve con simpatía cómo se desmoronan estructuras que le fueron funcionales incluso a Kirchner, para uno que mira desde afuera del ring cómo omiten hablar del monopolio sindical, cómo después de dos presidencias, la real estructura económica que sostiene a la Argentina sigue siendo la que diseñaron Menem y Caballo, como siguen disciplinando con la estrategia de la dádiva y el hambre, cómo se morfaron el plan ferroviario entre tantos otros o cómo sigue la fiesta del afano sin colgar de los huevos nunca a nadie. La bienvenida y REAL dosis de Derechos Humanos que me inocularon no alcanzó para marearme; por eso Barragán, 678 no alcanza para contrapesar el gatopardismo que en tantas áreas de éste gobierno es bochornoso ¿sabés por qué? porque si en el 2011 gana la derecha, no sólo van a tener que hacerse cargo de haberse hecho los boludos frente a una cofradía de intendentes impresentables, como así también de Cobos, Scioli, Redrado, D’Elía etc. sino que tendrán que hacerse cargo también de haberle dado de morfar al enemigo durante años con ese discurso tan lineal, poco sofisticado, buchón, alcahuete y por sobre todo prepotente. Ése día sí y no otro, Barragàn, cuando gane la derecha y la izquierda quede bien pisoteada, ése día sí, las papas van a quemar.
Saludos

Maricé dijo...

A quien escribió el comentario anterior le digo que, equivocado o no, Barragán da la cara y se la banca, se compromete, no se escuda detrás de un Anónimo que descalifica todo lo que se pueda decir.

Anónimo dijo...

Ah... claro, como un comentario es anónimo debe ser mentira lo que dice deber ser...

Mirá: este es un comentario anónimo, y digo que el agua hierve a cien grados, pero seguro es mentira porque soy un anónimo.

Lo que acabas de hacer se llama argumento ad-hominem, atacaste al que hace el comentario, por ser anónimo, y no lo que dice.

Porque contra lo que dice, no pudiste decir nada "Maricé"... eso es lo que tienen los mensajes anónimos viste, no se puede atacar al que lo dice, porque no se lo conoce.


Qué cagada que justo los únicos ataques y defensas que los oficialistosos de 678 sean contra el que habla y no contra lo que dice... Sigan soñando que mamá Cristina es perfecta, nos vemos cuando despierten.

Soy la mierda oficialista

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